sábado, 6 de marzo de 2021

El surrealismo madrileño y de Casado

¿Y qué dice el PP de todo esto?

¿Qué opina Casado? ¿Está con Glicia, Murcia, Andalucia, Castilla y León, y el resto de CC.AA del Estado?
¿O está con el "anti todo lo que suene a acuerdo" con La Moncloa? 

viernes, 5 de marzo de 2021

Prostitución, en el Arriaga, una mezcla de espectáculo teatral, musical y documental.

 

Da gusto ver esos silencios conmovidos del público, y las descargas de humor feroz para liberarse un poco del peso del día a día de las prostitutas. 
En una obra como esta no puedes trabajar sin darlo todo. Y sus enormes actrices —Carmen Machi, Nathalie Poza, Carolina Yuste— parecen dejarse la piel a tiras. 
Si no existiera el término “cabaret documental” habría que inventarlo para esta función, donde conviven el escalofrío, la furia, la risa y la tristeza. 
Lima está más brechtiano que nunca, y eso para mí quiere decir auténtico: sea fábula o sea vida cotidiana, ha de llegarte y mostrar gente de verdad. 
El espectáculo nace en la calle y se mueve hasta el escenario, y el público vive el deseo, la necesidad, el secreto, la violencia, la ternura, el dolor, el placer, la compañía, el pagar por sexo, el cobrar por sexo. 
Es importante que no sea tan fácil atentar contra estas mujeres, que es algo que ocurre a diario en un mundo en el que impera la esclavitud, que no es algo del pasado.
El espectador vive en un conflicto permanente.
Legalización… Abolición…
Lo importante es poner este tema encima de la mesa, plantear preguntas y remover al público en un debate crítico del que
pueda sacar sus propias conclusiones. Y lo consiguen.
Una obra a la que quizás le sobran algunos minutos, que en determinados momentos peca de escesos de monólogos, pero que merece la pena ver.

Villarejo, con banderita, parche en ojo izquierdo
y vestido con ropa de pasta sale de la carcel
ante la incapacidad operativa de la Justicia


 
Cada día se producen miles de resoluciones judiciales en España y, demasiadas veces, algunas nos resultan incomprensibles. Por ejemplo, el auto de libertad provisional otorgada al excomisario José Manuel Villarejo. 

Generalizar sobre el funcionamiento de la administración de justicia a partir de estos casos es injusto (valga la redundancia) pero tampoco podemos quedarnos indiferentes. 

Hay que dotar a los órganos judiciales de los medios para hacer bien y a tiempo su trabajo. Si no, se producen situaciones tan escandalosas como estas que provocan un mayor malestar en una opinión pública ya bastante alterada por las noticias que se van conociendo. 

Los populismos crecen y se disparan a partir de un mal funcionamiento de nuestro sistema democrático. Vayamos con cuidado. (la vanguardia)

Aupa Athletic !!
Y ahora a batir un record y a ganar dos finales en quince días.

 Imagen

Finales del Athletic entre 1985 y 2009 (24 años): CERO Finales del Athletic entre 2009 y 2021 (12 años): NUEVE Y ahora a batir un record y a ganar dos finales en quince días.

jueves, 4 de marzo de 2021

Monarquía y República. Leonor y Sofía.

    Diálogo "secreto entre Felipe y Leticia :



ERC está jugando con fuego. Literal.

ERC está trabajando la investidura y el futuro Govern a partir de Junts y la CUP, sin excluir geometrías variables con los comunes.
El concurso de los anticapitalistas en esta posible mayoría está obligando a los republicanos a ceder en asuntos concretos –sobre los Mossos y el modelo policial– y a dejar de lado grandes cuestiones que marcarán la nueva etapa, con los fondos europeos de reconstrucción en primer lugar.
Buscar apoyos a cualquier precio con una formación minoritaria no es lo que se espera de un momento que exige grandes consensos y centralidad.
Por otro lado, la malhadada experiencia del Govern Torra no genera expectativas optimistas sobre un nuevo pacto entre los de Junqueras y los de Puigdemont; el independentismo ha carecido de impulso y de brújula al gestionar la autonomía, algo que no puede repetirse.
La erosión de la credibilidad institucional es aguda, por eso es indispensable que el nuevo gabinete responda a criterios claros, se centre en las necesidades urgentes y aplique políticas de calado con vistas al futuro.

Lo legal, lo adecuado, lo bueno para España ... ... ... y la Monarquía.

 


miércoles, 3 de marzo de 2021

La ría, las mareas y el palo atascado

 


"Si el que representa a la institución no cree en ella, ¿por qué van a creer los demás?"

 Antes incluso que los terraplanistas -la comunidad de zoquetes que reniega de la ciencia para defender un modelo medieval donde el planeta Tierra tiene forma de palangana-, los juancarlistas optaron hace mucho por una estrategia del avestruz que consiste en hacer oídos sordos, ojos ciegos y bocas mudas ante las evidencias palmarias de que el rey Juan Carlos no es el centro del universo.

Estaban demasiado ocupados con las alabanzas y genuflexiones para poder escuchar los rumores palaciegos, los tiros de las cacerías africanas o los requerimientos de la fiscalía suiza acerca de los líos con una barragana carísima. Puede decirse que, hoy por hoy, es más fácil creer que la Tierra es plana que creer en el rey Juan Carlos.

El juancaplanismo, en efecto, requiere de fe, de mucha fe, de ingentes toneladas de fe. Hasta el punto de que algunos de los más firmes defensores del personaje empiezan a plegar velas y a silbar canciones. Frente a una institución tan opaca como la monarquía borbónica siempre se trata de creer o no creer, y ha tenido que venir alguien tan poco proclive al republicanismo como Jose Mari Aznar a cantar las verdades del barquero: "Si el que representa a la institución no cree en ella, ¿por qué van a creer los demás?" 
Cuatro millones y pico por rentas no declaradas no son más que la punta del iceberg, la bolita invisible en un juego de trileros cortesanos en el que al final, alehop, se ha visto el truco. Desde Estoril a Abu Dabi, los juancarplanistas han borboneado por encima de nuestras posibilidades. Pasando por donde ustedes quieran.

El monarca bien preparao sabe que desde Carlos III
no hay un rey español que no haya nacido, vivido o muerto en el exilio.

 La tempestad no va a amainar. Si el monarca bien preparao cree que el silencio le conviene, puede que en esta ocasión se equivoque. 


blogs.publico.es/juan-tortosa

"No hables a menos que puedas mejorar el silencio",
reza aquel viejo adagio, pero esta vez
no parece que el silencio esté mejorando nada para nadie.

Tanto el refranero popular como la literatura clásica contienen centenares de citas ponderando las ventajas de permanecer callado. 
"De lo que no se puede hablar, mejor es callarse", concluía Wittgenstein en su célebre Tractatus;
"me gusta cuando callas porque estás como ausente",
declamaba Pablo Neruda
"hay dos maneras de demostrar la incompetencia,
permanecer callado o hablar y despejar toda duda"...

También hay citas para defender lo contrario: 
"Quien calla, otorga", por ejemplo; 
"Hablar es bueno para el cuerpo y para el alma" 
asegura el siquiatra Rojas Marcos

Se mire desde el ángulo que se mire la tempestad, como decía al comienzo, ya no va amainar, y es bastante probable que la bola de nieve continúe aumentando de grosor.

Y si, con todo este descalabro, al gobierno se le ocurre propiciar el regreso del anciano rey, es probable que padre e hijo estuvieran poniéndole la alfombra definitiva al advenimiento de una etapa histórica nueva.
Como recordaba este domingo en el diario El País un exministro del PP, "desde Carlos III no hay un rey español que no haya nacido, vivido o muerto en el exilio".

martes, 2 de marzo de 2021

El emérito y sus cachorros :

 


Debería demostrar que es ejemplar
publicando el patrimonio de toda su familia
y sometiendo sus gastos a la inspección
del Tribunal de Cuentas.
Eso, como mínimo.

Es un adjetivo tan poderoso que conviene pesarlo, medirlo, pensarlo muy bien antes de usarlo. Juan Carlos de Borbón también fue ejemplar, más que nadie, antes incluso que campechano, durante la mayor parte de su reinado.
Quienes afirman que en las dos últimas décadas del siglo XX era una persona y en los primeros años del XXI se convirtió en otra distinta, difícilmente convencerán a alguien.

 Cuando Felipe VI aprovechó
 el aniversario del 23-F para hacerle un homenaje, por encima de las voces que reclaman la desclasificación de documentos esenciales para que los españoles comprendan perfectamente lo que sucedió entonces, me pareció una jugada arriesgada.
Que Juan Carlos apenas esperara tres días para presentar 
una segunda regularización fiscal al menos dudosa representa, más allá de la certeza del delito y las sombras que arroja sobre la Fiscalía y la Agencia Tributaria, la deslealtad quizás suprema de un hombre que ya fue desleal con el general Franco y con su propio padre.

Disociar su conducta de la institución que encarnó también es complicado. Juan Carlos sólo pudo hacer negocios y cobrar comisiones porque era Rey de España, un Rey en absoluto ejemplar, pero un Rey.
No parece verosímil que 
Felipe VI estuviera al tanto de sus intenciones cuando pronunció su discurso, porque ha sido el principal damnificado de esta maniobra.
Pero precisamente por eso, no debería conformarse con la preconcebida etiqueta de ejemplaridad que le cuelgan unos y otros, aproximadamente los mismos que adornaron la figura de su padre con tantas virtudes imaginarias.

Debería demostrar que es ejemplar publicando el patrimonio de toda su familia y sometiendo sus gastos a la inspección del Tribunal de Cuentas. Eso, como mínimo.

El Rey Juan Carlos en una imagen de archivo.

El Rey Juan Carlos en una imagen de archivo.
ANDREA COMAS / AP
https://elpais.com/opinion/ALMUDENA GRANDES

lunes, 1 de marzo de 2021

“El que se aflija se afloja”.

 Esta máxima atribuida al presidente panameño Omar Torrijos,
traida a colación muy acertadamente Anabel Diez en El País,
y muy utilizada de siempre por políticos mexicanos,
la trajo ayer a España el secretario de Política Institucional del PSOE,
 y vicepresidente segundo del Congreso, 
Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

 “Cada vez que el PP se acerca a negociar un pacto de Estado,
se aflige y se afloja, por su complejo de inferioridad con Vox”.
El consejo de los socialistas es que aguante porque nada ganará
por estar tan pendiente del acecho por su derecha.
Las renovaciones de los órganos siempre fueron fatigosas,
pero al final se acordaba, por lo que no extraña
que por parte de algunos se mantenga la añoranza del bipartidismo.

Aznar, solemne mentiroso y .... ... ... ¿corrupto?

Es soez que un ex presidente de Gobierno repita una y mil veces la misma falacia.
Ayer en la tele insistía José María Aznar en blanquear aquella farsa que intentó montar tras los atentados de Atocha de 2004: 193 muertos y más de 2000 heridos, cargando la salvajada sobre las espaldas de ETA, que no necesitaban adjudicarse esa masacre para que todo el mundo les tenga por asesinos.
Lo intentó hasta en Naciones Unidas, aun cuando todo el mundo, sus servicios de inteligencia y su policía incluidos, ya sabía que había sido obra del terrorismo islamista.
Ayer Aznar, volvió a hacerlo, y dijo que en una conversación telefónica con el entonces director de El País Jesús Ceberio, en la misma mañana del 11-M, fue el periodista quien le dijo que el atentado había sido obra de ETA. Falso.
Sucedió justo al revés, Fue el presidente quien mintió deliberadamente al director, como el propio Ceberio ha contado con detalle.

cadenaser.com/José María Izquierdo
Pero ¿Qué se puede esperar de alguien así?
Resulta curioso que, en teoría, todavía, toda la corrupción del PP, oficialmente al menos, haya comenzado después de él, y no se hable aún del "posible" origen de toda la corrupción en el PP. O sea, de él.

domingo, 28 de febrero de 2021

La conducta del rey emérito ha sido más que incívica. Constituye un oprobio para la Democracia

Quien durante casi 40 años ejerció la Jefatura del Estado incumplió de manera flagrante y reiterada las leyes que él mismo sancionaba. 
En palabras del presidente Sánchez, la mayoría de los españoles siente “rechazo ante estas conductas incívicas”.

La conducta del rey emérito ha sido más que incívica. Constituye un oprobio que recae directamente sobre su protagonista, que no supo estar a la altura que la dignidad de su cargo exigía, pero empaña también a todo un sistema político en cuya Constitución solo figura un nombre propio: el de Juan Carlos I de Borbón.

No basta con que el anterior jefe del Estado regularice su situación con Hacienda, aunque deba hacerlo, de una vez por todas y no por partes, pues la ley exige que la confesión de culpa ante la Administración tributaria sea, para surtir efecto, “veraz y completa”. Como personaje público que ha sido, el primero de todos durante casi cuatro décadas, también debe una explicación a los españoles, al menos tan exhaustiva y verídica como la que exige Hacienda.

El Estado de derecho debe actuar hasta aclarar todas las circunstancias, sean cuales sean las consecuencias. No puede haber titubeos. Es la imprescindible cláusula moral y jurídica de las democracias: todos iguales ante la ley.

elpais.com/juan-carlos-i-la-democracia-espanola
-necesita-explicaciones