- Este mural no se debería haber borrado.
Aunque no haya habido ninguna orden política, es un error que no se debe volver a repetir en un ayuntamiento dirigido por una izquierda plural y democrática.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX
