viernes, 19 de febrero de 2021

Cuando a uno "le mueren", el entorno silba mirando al cielo, y aquí no pasa nada.

Siempre he creido que un tanto por ciento de los accidentes de tráfico, de los ataques de corazón o de las caidas por las escaleras tienen una triste, lamentable y sospechosa coincidencia con los intereses de determinados sujetos en un momento determinado.
Y no profundizo más.

Incluso algunos "suicidios", esos en los que "le mueren" a una persona incómoda antes de un juicio poco deseado.
Y casualmente, suele poder encontrarse coincidencias o relaciones relativas con casos de corrupción de poderosos con ganas de pasar desapercibidos.

Jaio, @jaio_espía, la "tocapelotas de la burrocracia",
ha realizado un interesantísimo trabajo sobre el tema.
Y a poco que se ha puesto a escarbar en el asunto
le han salido una multitud de casualidades
en casos recientes.
Todos casualidad.
por supuesto.

Os invito a echarle una ojeada.