sábado, 13 de febrero de 2021

El unilateralismo independentista, los deseos de “pasar página” y acabar con la división en bloques.

La campaña propicia algunas reflexiones.
Aquí hoy voy a realizar dos.

Una, el paso del tiempo en la derecha catalana. Artur Mas, que en 2012 se erigió en un célebre cartel como el Moisés que conduciría a la 'Tierra Prometida' con una mayoría no absoluta sino excepcional, pide ahora con bastante más discreción el voto a Àngels Chacón, la candidata del PDECat, que según las encuestas no entrará en el Parlament.

Mas es el principal responsable de la deriva hacia lo imposible de la política catalana. Que ahora se distancie de Puigdemont, al que en 2017 ayudó a entregar la herencia de la antigua CDC, indica una rectificación y el tácito reconocimiento de que el unilateralismo independentista ha llevado a Catalunya a un callejón sin salida.

Dos, Salvador Illa es el candidato preferido a 'president' en casi todas las encuestas. Pero es consciente que sin pasar página, el pasado impedirá cualquier consenso de futuro. Ninguno de los dos candidatos de izquierda, que encabezan las fuerzas mas votadas deberían ignorar los deseos de “pasar página” de muchos ciudadanos.

Según la encuesta del 'Ara' del pasado lunes, un tripartito de izquierdas (ERC, PSC y comunes) sería la coalición de Gobierno preferida por los electores. 
¿Están la ciudadanía de a pie más dispuesta a acabar con la división en bloques que las cúpulas de ERC y el PSC?
Sería muy lamentable.