martes, 23 de febrero de 2021

40 años de Democracia.
Deberíamos cuidarla más y zarandearla menos.

Hoy se cumplen 40 años de la intentona golpista que intentó derribar las recién nacida democracia del 78. No lo consiguieron, quizás porque algún jefazo que inicialmente la alentó, a medianoche se echó atrás, y la fecha redonda de cuatro décadas se va a celebrar en el mismo lugar donde en aquel momento se teatralizó todo con presencia del Jefe del Estado, "casualmente" hijo del anterior, el rey Felipe VI.

 Pero ni siquiera un acto que recuerda el triunfo de la democracia sobre los golpistas que querían devolvernos al franquismo consigue que estén todos los partidos políticos juntos. 
Por variadas razones, los minoritarios, que reivindican el respeto a la diversidad, no lo ejercen con los símbolos importantes para la mayoría.

A casi todos ellos, en general, les queda por reconocer que, c
on todas sus imperfecciones, la Democracia española está afortunadamente consolidada, está convalidada y es equiparable a cualquiera de las de nuestro entorno europeo y no es peror a la que ellos aspiran a tener en sus respectimos territorios. Creo que tanto ellos como el resto de la ciudadanía española en general deberíamos valorarla más, reconociendo que es perfeccionable, por supuesto, como todo.

Debemos de tener presente que, lamentablemente y quizás por nuestro desprecio a lo ya conseguido y a veces poco cuidado,
40 años después encontramos señales inquietantes.
Con la ultraderecha asentada con fuerza en el Parlamento y condicionando gobiernos locales,
con mandos militares retirados que un día alaban al dictador y otro reclaman fusilar a 26 millones de españoles,
con políticos que consideran ilegítimo al legítimo Gobierno,
con pseudo revolucionarios que echan en falta el terrorismo felizmente vencido por la Democracia, que aprovechan la mínima para quemar contenedores o lo que pillen,
con estatuas y nombres de calle de renombrados fascistas en demasiados territorios del Estado,
... ... ...
o nos unimos un poquito más todos los democrátas del país o esa amalgama de conciudadanos/as fustrados/as y cabrados/as volverán a la carga.