Todas las poblaciones deben tener acceso a servicios sociales básicos. Sin ellos, las personas de los países más pobres ven menguada su salud y en consecuencia, pierden oportunidades educativas, profesionales y económicas. Desde Intermón Oxfam, gracias al apoyo de miles de personas, luchan para que cada día más personas mejoren sus condiciones de vida.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..