Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 18 de marzo de 2016

La futura plaza Jauregizar de Sopela


¿Que es lo que paraliza el proyecto?
¿Por qué los partidos no manifiestan claramente su posición?

Parece que cuando una idea ha surgido unilateralmente
los demas consideran complicado asumir como buena 
una opción que aunque pueda ser excelente
no se ha originado en su propio programa.


Pasó con el polideportivo, con carreteras, con el puente,
con la OTA, etc...

Si la idea no es del propio partido político,
no solo no se asume, sino que aunque pueda ser buena, 
se intenta que no salga.

¡Lástima! ¡Así nos va!