Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 20 de marzo de 2016

Quien siembra guerras recoge refugiados

Los Gobiernos europeos se están comportando 
de forma hipócrita, cobarde e irresponsable 
con las personas migrantes: 
tanto con las que abandonan sus casas y pueblos 
por motivos económicos, 
como con las que huyen de unas guerras potenciadas, 
fomentadas o provocadas 
por las llamadas “democracias” occidentales.
/www.eldiario.es/contrapoder/