Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 30 de marzo de 2016

¡Qué pasa con las "fuerzas del cambio"?

Ya hemos pasado la linea de los 100 días desde que fuimos convocados a las urnas para elegir a los diputados encargados  de otorgar la confianza a quien asumirá la presidencia del Gobierno de España en los próximos cuatro años. 
Todavía nadie está en condiciones de afirmar si  hay alguna posibilidad de formar gobierno o si -pasado el plazo constitucionalmente previsto- se disolverán las Cortes y habrá nueva  convocatoria electoral. 
A lo largo del mes de abril sabremos si los 130 diputados que conforman el acuerdo firmado hasta ahora entre PSOE y Ciudadanos tiene la fuerza de atracción suficiente para garantizarse la abstención de Podemos. Empiezo a no ver otra posibilidad que ésta.
Lo que si tengo claro que con esta formula u otra tenemos que terminar el mes con nuevo gobierno. La ciudadanía no perdonaría que las fuerzas políticas no lleguen a un acuerdo.