Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 25 de marzo de 2016

¿Quien es quien? ¿Cuál de las dos religiones es más "progre"?


Esperpéntico pero real como la vida misma.

Y lo hacen, según ellos, tanto uno como otro/a,
en nombre de su Dios.

¡Vaya Dios más horrible el que tienen,
que les obliga a ir así por la vida!