Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 24 de marzo de 2016

La España de sacristia y pandereta sigue mezclándolo todo


Y aquí un buen ejemplo, donde
ejercito, iglesia,
administración pública y entidades privadas,
todo mezclado para 
pasear estatuas, dioses, virgenes,
pagado con el dinero de todos y todas,
cantando verdaderas tonterias:
Ej,: "soy el novio de la muerte".
(Versión española del "Eusko gudariak")