Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar.
Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar.
Y mucho que hacer para impedir que se repita.

viernes, 4 de marzo de 2016

No tengo nada que aplaudir a Otegi.

Nada de nada. 
Porque cambiar de opinión y propugnar el cese de la violencia no es de héroes, es de seres humanos. Y la humanidad debería ser intrínseca a las personas. 
Si hay que aplaudirla es que nuestra sociedad está enferma. Por eso, entiéndanme y siento si les molesto, pero yo no tengo nada que aplaudir a Otegi.