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Incluso la noche más oscura terminará y el sol saldrá (Victor Hugo)

martes, 12 de diciembre de 2017

ETA: Ni olvido ni perdón

Acababan de comenzar en Argel las negociaciones entre el Gobierno de Felipe González y la banda terrorista ETA, y los asesinos quisieron demostrar de lo que eran capaces. 

Fue el 11 de diciembre de 1987. Hace 30 años. El comando Argala, liderado por Henri Parot, hizo detonar un coche con 250 kilos de amonal en la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Murieron 11 personas (seis de ellas menores). Cientos quedaron marcadas de por vida. El propio Parot, condenado a 1.802 años por la masacre, reconoció que sabía que podrían morir civiles, y aun así, decidió ejecutar el salvaje atentado. 

ETA ha sido derrotada, pero no debe olvidarse nunca la memoria de sus víctimas ni la catadura de sus líderes, aunque aparenten ahora ser demócratas.