Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 9 de diciembre de 2017

Carles, las compañías para conseguir un objetivo son más importantes que éstos.

Parece ser que no todo era "nacionalismo catalán" en la mani del miércoles en Bruselas. El tuitero Èric Plaza ha publicado un hilo en la citada red social en el que denuncia la presencia de ultraderechistas en la manifestación celebrada ayer en Bruselas en apoyo a los miembros del Govern de Carles Puigdemont que todavía siguen en prisión.