domingo, 3 de enero de 2021

Illa o la apuesta en Cataluña por un nuevo comienzo.

Serán los electores, en última instancia, los que se encargarán de evaluar el 14-F si la decisión de la ejecutiva y el consejo nacional del PSC a la hora de elegir el “hombre tranquilo en tiempos difíciles” ha sido acertada o no. 
El PSC apuesta por su político mejor valorado
 en las encuestas para pasar página del ‘procés’ y abrir un camino de progreso.
El hasta ahora ministro de Sanidad, forjado en la escuela tarradellista, ha dado muestras de su temple político durante la gestión de la pandemia del covid-19: ha priorizado la colaboración institucional y la cogobernanza rehuyendo las estériles polémicas.
Es la primera vez en España, con aciertos y desaciertos, que se ensaya a gran escala un 
ejercicio práctico de federalismo como el que rige en Alemania.
El PSC sigue siendo una referencia de aquel catalanismo de izquierdas que en la Transición, con la fundación del PSC-Congrés y el posterior pacto con la federación catalana del PSOE, frenó la entrada de un lerrouxismo de nuevo cuño en Catalunya, es decir, de una postura diametralmente opuesta al catalanismo, y fomentó la normalización lingüística y participó –a partir de 1982– en la regeneración de España. Hoy, más de cuatro décadas después, la candidatura de Salvador Illa representa la apuesta por un nuevo comienzo.

elperiodico.com/rafael-jorba