sábado, 28 de noviembre de 2020

Ayuntamiento y Zubizuri. Bilbao.

 

La luna se suma a la fiesta lumínica en Bilbao.

La Navidad nacionalcatolica madrileña.
Religión+Fiesta+Bandera
¡¡Cuánto anhelo de tiempos pasados!!

 En un estado aconfesional, la Navidad, como cualquier otra fiesta religiosa, debería celebrarse en privado. Sin embargo, eso no ocurre ni en los estados laicos. Francia, el más laico de todos, celebra esta fiesta tanto como nosotros;  lo que demuestra el poder de la Iglesia Católica, incluso entre los que nos creemos al margen de sus tentáculos.

La Navidad, puesta bajo una lupa, que no tiene que ser de mucho aumento, es un monumento a la mentira de esta religión, sin que eso quite un ápice de mentira a las otras.

El día, el veinticinco de diciembre, se eligió cuando el Catolicismo competía con otras muchas religiones en el Imperio Romano y Jesús ya hacía bastantes años que había nacido y muerto y dicen que resucitado. La fecha era la de la festividad del nacimiento del Sol y la del dios Mitra, uno con muchos más fans, en aquellos tiempos. Les robaron el día y el público. No se puede negar que el Catolicismo ha tenido mucho éxito de convocatoria durante muchos siglos. La virginidad de la Virgen y la historia del padre paloma también fue una elección posterior. La Virgen se hizo tal, pasado el siglo XI. Antes nadie se planteó que no hubiera conocido varón o que su hijo no fuera fruto de lo mismo que el resto.

Así que, con estos cimientos, sumados al consumismo capitalista con fecha en el calendario, elevado así a los altares de la  tradición, se fue haciendo este mejunje que seguimos llamando Navidad y que nos concierne a todos por cojones.

Algunos pocos consiguen abstraerse y ponerse al margen de esta locura colectiva. El resto de no convencidos hacemos lo que podemos para convivir con esta dictadura de presunta generosidad, bondad y buenos sentimientos, con fecha marcada de entrada y de salida.

Pero es que este año, el alcalde de Madrid, José Luis Rodríguez Almeida, el que dijo que quería ser alcalde de todos los madrileños y luego se hizo portavoz de Génova, ha decidido sumar al oprobio navideño unas luces de banderas de España kilométricas. No sé que le ve de navideño al símbolo. Si sé que hay partidos que se agarran a la bandera como si fuera solo suya. 

Ojalá la bandera nos representara a todos y no a unos más que a otros y ya la hubiéramos limpiado del pasado que todavía la enturbia. Si así fuera, no se la pondrían a la Navidad, una fiesta religiosa de una religión muy concreta, porque –insisto– somos un estado aconfesional y somos muchos los que no nos sentimos representados por esta fiesta, ni queremos que el símbolo de todos represente en nada a la Iglesia. El nacionalcatolicismo se fue para no volver, esperemos.


No era un reproche, era un lamento.

 


viernes, 27 de noviembre de 2020

Para terminar el ciclo sobre Maradona,
una reflexión en + que nos puede ayudar:
Maradona vs Masculinidades No Violentas


En vez de hacer otra guerra en torno a la figura de Maradona, Coral Herrera nos sugiere en su blog que hagamos algo más útil que ponernos a su favor o en su contra: 
atrevámonos a desmontar el mito para ayudar a los chicos/as a trabajar las Masculinidades No Violentas. 

Maradona es el ejemplo perfecto para explicar:

 - cómo se construyen los ídolos de la masculinidad, y cómo se fabrican los sueños de millones de niños que desean acumular tanto poder, fama, dinero y mujeres como él.

- por qué admiramos más a un deportista que a la gente que está trabajando por un mundo mejor, por qué todo el foco mediático se dirige a los futbolistas y no a la gente que está haciendo cosas importantes para salvar a la Humanidad y al planeta.

-por qué en lugar de enseñar a los varones a cuidarse, les ofrecemos como modelo a seguir a hombres que se autodestruyen a si mismos con drogas y alcohol.

-por qué los hombres (algunos) no cuidan su salud sexual ni la de sus parejas, por qué no usan anticonceptivos y por qué no asumen su paternidad, y cómo impacta ese rechazo y abandono en las vidas de los niños y niñas. 

- analizar la cultura del putero, y los privilegios que permiten a los hombres ricos alquilar niñas y mujeres para divertirse en sus fiestas.

- por qué los hombres (algunos) maltratan a las mujeres que dicen amar, por qué no pueden controlar su ira y su frustración, por qué se creen con derecho a herir a las mujeres cuando están enfadados.

- por qué un 25N las mujeres (algunas) hablábamos de violencia machista y los hombres (muchos) hablaban de fútbol y lloraban la muerte de su ídolo,

- por qué a los amantes del fútbol (a muchos) les importa poco que Maradona tenga vídeos que demuestran su violencia, denuncias por violencia machista y fotos con menores desnudas y prostituidas.
Por qué hay tantas mujeres a las que tampoco les importa. 

-por qué la prensa lo presenta como una víctima que sufrió mucho y se trató muy mal a sí mismo, pero no hablan de cuánto hizo sufrir a las mujeres que utilizaba para divertirse, y a sus compañeras de vida. 

Maradona nos puede ayudar a desmontar el mito del macho violento, a explicar cómo educamos a los niños, a enseñarles a usar su poder para que no hagan daño a nadie, y a visibilizar otros modelos de masculinidades que no sean violentas. 

PD.: Los paréntesis son míos, porque estando de acuerdo con lo que dice, no me siento identificado con ese tipo de varones, ni mucho menos lo generalizaría a todo el grupo.

Mafalda, indignada, y con razón.

 


Un dios sucio, pecador, el más humano entre los dioses.
Y unos seguidoes, con perdón, especialmente aborregados y serviles.

Apenas se conoció la muerte de Diego Maradona, volvieron a recordarse los enormes tramos oscuros de su biografía. 

Maradona, que en su vida ha reconocido errores y debilidades, ha tenido denuncias por violencia de género y una lista de hijos e hijas cuyo reconocimiento se dio tarde y, en algunos casos, solo por vía judicial. 

 Sus propias contradicciones se han extendido a las contradicciones de sus seguidores y, particularmente, de sus seguidoras, en un país que ha sido pionero en las luchas feministas, que es maradoniano como ningún otro y que a veces encuentra en ambas cosas un dilema de difícil resolución.

Pero lo visto estos días desde una visión ajena a dioses y Dioses, tanto monta, monta tanto, de lo acontecido en las calles de Buenos Aires puede deducirse en primera instancia lo triste que es ver a gente humilde, de escasos recursos, idolatrar a un rico, insultantemente rico, de vida muy poco ejemplar, por quien matarían y a quien consideran casi el único aliciente por el que levantarse e ir a trabajar, en el mejor de los casos, todos los días.

Y no creo que haya que callarse para respetar `el dolor popular´, ese dolor popular que, con todos los respetos, me resulta poco creíble, sobre todo cuando el `respeto del dolor popular´ implica convalidar la construcción de un sentido que dice que adoramos como ídolos a quienes expresan en sus prácticas, entre otras muchas cosas repugnantes, al patriarcado violentando mujeres y niñas”.

bluradio.com/maradona-era-un-dios-sucio-pecador

jueves, 26 de noviembre de 2020

Maradona, gran futbolista, juguete roto, cajero automático andante

Ayer y hoy hemos visto y oído los excesos verbales tras la muerte de Diego Armando Maradona. 

Muchas de las loas fúnebres llevan la firma de tipos que invariablemente se apuntan a los festivales de desmesura que siguen a la muerte de cualquier celebridad; escriben a mayor gloria propia más que a la del difunto.
Otros, los más descarados e hipócritas, se apuntan al concurso de elogios póstumos al pelotero fallecido después de haberlo puesto a bajar de mil burros cuando aún respiraba.
Y no olvido, claro, a los que siempre juegan a la contra y saltan sobre el cuerpo todavía caliente para recordar con saña su lado menos amable. 

En estas situaciones tengo la costumbre de optar por el respeto.
Obviedades aparte, para mí, Maradona fue uno de los mejores futbolista de todos los tiempos, pero entre unos cuantos. Guardo, por supuesto, memoria de sus jugadas de dibujos animados, pero siempre he visto al astro argentino –yo también tiro de tópicos, sí– como el juguete roto de manual.

O un paso más allá, como una enciclopedia sobre las miserias humanas. Y no por él, ojo, sino por las legiones de tipejos que lo rodearon a lo largo de su periplo desde el Olimpo al abismo, convirtiéndolo, como dijo ayer su excompañero Julio Alberto, en un cajero automático andante.

www.deia.eus/opinion/columnistas/
mas-que-palabras/javier.vizcaino

 

Donald Trump empieza a pertenecer al pasado. Y eso es un alivio.

Nos consta que Donald Trump ha sido un presidente ególatra y divisivo. Un ciudadano que nació en una familia de construc­tores, que se convirtió él mismo en un promotor inmobiliario ventajista, en un operador en el mundo de los ca­sinos, y que ganó fama ­nacional como estrella de los pro­gramas de telerrealidad, protago­nizando uno en el que popularizó la frase “¡estás despe­dido!”, dedicada a aprendices de empresario que trataban de emularle. Con estos mimbres, y con promesas de recuperar la grandeza de su país, Trump se hizo con la candidatura republicana y logró la presidencia. Y, una vez en la Casa Blanca, implementó po­líticas aislacionistas, xenófobas y antisociales, que suponían un claro retroceso respecto al legado presidencial de su antecesor, Barack ­Obama.

Joe Biden va revelando ahora, a diario, los nombres de los que serán sus altos cargos en la próxima administración, y ha recibido ya fondos oficiales para iniciar la transición. La suya será, según todos los indicios, una presidencia distinta a la de Trump, en muchos aspectos opuesta, con una clara apuesta por el multilateralismo, la lucha contra la crisis climática, la recuperación económica y las políticas sociales. Donald Trump empieza a pertenecer al pasado. Y eso es un alivio.

lavanguardia.com/donald-trump-abre-la-puerta-a-la-transicion

martes, 24 de noviembre de 2020

Deberíamos exigir una educación igualitaria universal, no una que segregue por clases, sexos o creencias. Ésa es la verdadera libertad, la que nos hace a todos iguales.

El problema de las críticas de la derecha a la nueva ley de Educación es que son falsas. Dicen cosas de la ley que la ley no dice.
Ni desaparece la Educación Especial ni queda desprotegido el español ni se coartan las libertades de nadie.
¡Libertad, libertad!, gritaban aporreando el escaño en el Congreso la semana pasada y el cláxon en la mani sobre ruedas del fin de semana.
Protestan porque la Ley Celáa potencia la escuela pública frente a la concertada y elimina las cuotas obligatorias de ésta, dando pie a que ingresen hijos de familias más desfavorecidas.
Lo que llaman libertad es que todos paguemos sus privilegios y que sus hijos no se mezclen con los hijos de la plebe. Son liberales a costa del Estado y clasistas a costa de las demás clases.

Es muy significativo que PP, Ciudadanos, Vox, PNV y JxCat, partidos que no pueden ni verse en todo lo demás, han dejado de lado sus banderas para unirse en la defensa de la concertada. 
Las razones son sencillas: el 70% de los centros concertados son de la Iglesia, el otro 30% de empresas privadas, muchas de corte conservador y ultraconservador. Religión y dinero, ésas son sus verdaderas banderas.
 

www.eldiario.es/carnecruda/
lo-llevamos-crudo/llaman-libertad-privilegio

La escuela pública no adoctrina, al contrario de la privada. Y los padres no mandan en una educación libre y democrática.

Es un espacio sometido a la ley, con seguridad jurídica y sin privilegios, en el que los docentes deben atenerse a los contenidos curriculares, pero con verdadera libertad de cátedra. Hay docentes de derechas y de izquierdas, católicos, ateos, protestantes, musulmanes o budistas. 
Es indignante que la derecha mediática presente a la escuela pública como una institución adoctrinadora según el gobierno de turno, como una RTVE cualquiera en manos del Partido Popular, para sostener a continuación que el reino de la libertad es el de los colegios en los que los profesores no son libres porque deben someterse a los dictados ideológicos de los dueños.

Tiempos espesos, estos. Es insólito que los que defienden los privilegios de la iglesia católica heredados del franquismo lo hagan a gritos de libertad, libertad, en el Congreso. 
Una democracia de ciudadanos libres e iguales forma a sus niños y adolescentes en la escuela pública.
Es la misma para todos, como en Francia o Finlandia, independientemente del poder adquisitivo o el pedigrí de las familias.
Es una escuela democrática, con libertad de cátedra y sujeción a un programa de estudios ilustrado y asentado en la universalidad del saber y el imperativo categórico.
Es libre y plural porque hay pluralidad de docentes y pueden expresarse libremente dentro de los obvios márgenes que permite el currículo.
Es plural porque son plurales los alumnos, que se agrupan sin distingos de clase o ideología, y sus familias.
Es la escuela de todos y para todos, y de ningún modo un instrumento ideológico del partido en el gobierno.

Se sabe que a la mayoría de los padres que envían a sus hijos a colegios católicos subvencionados con fondos públicos lo que menos les importa es la línea ideológica de los centros; lo que buscan es un recurso para poner a salvo a sus hijos de la conflictividad asociada a una escuela pública que va quedando de reducto de la clase obrera depauperada y precarizada, precisamente por la política de segregación que implica el mantenimiento artificial e innecesario del sistema de conciertos.
Libertad, libertad, y quieren decir que la política educativa debe defender los intereses del tercio social privilegiado.

blogs.publico.es/dominiopublico/Javier Maestre/
Los-padres-no-mandan-en-una-educacion-libre-y-democratica/


lunes, 23 de noviembre de 2020

Educación pública vs extravagancia

Cuando los diputados de la derecha aporrean los escaños para reclamar libertad, como una clase de adolescentes revoltosos, están reivindicando un derecho que nunca ha estado sujeto a discusión.

Por supuesto que los padres tienen derecho a elegir el colegio de sus hijos. También tienen el derecho, y la obligación, de pagarlo de su bolsillo si deciden matricularlos en un centro privado.

Es discutible que los hijos sean propiedad de sus padres, pero el Estado no se la disputa de ninguna manera. Quienes piensan que sus hijos son sólo suyos, con más razón deberían asumir los costes derivados de su educación cuando rechazan el modelo de escuela pública de coeducación, universal y gratuita.

Llama la atención que en un país donde se mira tanto a Europa para todo, desde el precio de las mascarillas hasta los tribunales de la UE, no se mire jamás a los modelos educativos de países como Alemania o Francia, donde los colegios privados son una extravagancia reservada a ciertos, ni siquiera todos, elitistas plutócratas.

La Lomloe, víctima desde su nacimiento de una feroz campaña de intoxicación informativa, pretende poner fin a una anomalía originada, como casi todas, en 40 años de dictadura franquista. Merecería una suerte mejor.

elpais.com/opinion//anomalia/Almudena Grandes

Y la vacuna ... ¿Debería ser obligatoria?

El anuncio realizado hace unos días por varias farmacéuticas ha despertado expectativas realistas de disponer de una vacuna contra el coronavirus en un breve plazo. Y en estas condiciones, urge afrontar una cuestión fundamental:
¿debería ser obligatoria?


A primera vista, es probable que mucha gente tienda a dar una respuesta negativa a la pregunta, aunque solo sea por desconocimiento. Al fin y al cabo, nuestro país no ha implementado políticas de vacunación coercitiva desde hace demasiado tiempo para recordarlas. 

Conviene, por tanto, explicar en qué consisten.

En la práctica, hay dos formas de obligatoriedad:
-la que impone sanciones a quienes no se vacunan
 y
-la que les impide la entrada a ciertos espacios que se desea asegurar, como los colegios, teatros, hostelería o medios de transporte

Impensable en esta sociedad donde obligar a utilizar una aplicación en el móvil es prácticamente imposible.

Hay una tercera, la vacunación mediante la fuerza bruta, pero es un método tan injusto e impracticable que lo dejare de lado y me centraré en las dos primeras. aunque me posiciono claramente por la segunda.

Sin duda, seguir manoseando la palabra "libertad" de ponérsela o no, carece de sentido lógico. La actitud de un negacionista "salpica" al resto y eso no es permisible.

La creación de espacios seguros a los que solo pudieran entrar quienes estuvieran vacunados, los que hubiesen pasado la enfermedad recientemente, o quienes se hubiesen sometido a las pruebas diagnósticas pertinentes parece razonable. 

elpais.com/ciencia/debe-la-vacuna-ser-obligatoria

¿ Paralelismo ?

Como cada vez que uso el transporte público urbano suele tocarme de compañera gente de pocos recursos y bajo nivel social, a veces extranjeros, que hacen que mi trayecto no me resulte lo cómodo que podría esperarme, voy a proponerle a mi alcalde que suprima alguna línea actual y en su lugar cree otra que, para el mismo trayecto, cueste algo más cara, lo suficiente como para que esa gente siga usando la línea antigua y en la nueva sólo vayamos los que disponemos de más medios. 

Total, a ellos les dará igual tenerme o no de compañero y yo, desde luego, iré más cómodo así. 

¿Que soy un egoísta? ¿Que mis argumentos son despreciables? ¿Que ninguna Administración pública será tan irresponsable como para hacerme el juego? 

¡Qué va! Cambiemos la palabra “transporte” por “educación” y… ¡ahí está!:
¿o qué es, si no, la enseñanza concertada?

**********************************************

Esta carta al director la remitió Roberto Garcia desde Murcia a la sección de "Cartas al Director" de El País en febrero de 2015.

Si empiezas a leerla sin saber de qué va, se te ponen los pelos de punta y empiezas a insultar por lo "bajini" al remitente de la carta, pero cuando llegas al final de la misma, te quedas sorprendido del asombroso paralelismo.

Viendo ayer a padres en coche, con banderitas españolas (que no falten), clamando "Libertad" y gritando las mentiras que les han metido los políticos de derecha con la iglesia al frente, como lo de la desaparición de la educación especial, vuelve a ser un texto plenamente actual, desgraciadamente. 

domingo, 22 de noviembre de 2020

Playa de Sope, hoy al mediodía.


 Mucho "sopeloztarra" en la playa.

La patria, la nación verdadera, el pueblo auténtico y el país real, son los de la mayoría de la gente que lucha conjuntamente por su bienestar y por cuidarse los unos y los otros.

Durante décadas se ha venido produciendo en España una secesión exitosa, un proceso de independencia finalmente consolidado, que no ha recibido ni de lejos la misma atención mediática y política que el malogrado procés catalán. 

Por supuesto, tampoco le ha preocupado lo más mínimo a muchos de los férreos defensores de nuestra democracia constitucional, a pesar de que sus efectos sobre la misma son mucho más destacados. 

Me refiero a la secesión que ha protagonizado, y sigue haciéndolo, la clase más adinerada de nuestro país, y de todos los de nuestro entorno, que ha conseguido independizarse del resto del pueblo al que antes pertenecía mediante la creación de una auténtica "sociedad paralela", nutrida del espectacular crecimiento de la desigualdad económica que estamos padeciendo desde la irrupción neoliberal y el fin del Estado social.

El 10% más rico de la población española concentra más riqueza que el 90% restante, y los porcentajes tienden a agravarse año a año. 

Uno de cada cinco españoles vive en riesgo de pobreza
con 8.500 euros al año.

www.eldiario.es/contrapoder/naciones