Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 14 de noviembre de 2020

El boicot de Trump a Biden es una inaceptable irresponsabilidad ante su derrota tan evidente.

La victoria de Joe Biden no tiene retroceso, a pesar de que Donald Trump persista en cuestionarla y denuncie la existencia de votos ilegales con los que, según asegura, se le quiere robar la presidencia. Los Gobiernos de otros países felicitan a Biden, incluso ya el de China. Solo resiste el trumpismo oficial del partido republicano y sus hijos políticos: presidentes como Bolsonaro, partidos como Vox, etc ... 

 Los votos ilegales solo existen en la cabeza de Trump y las autoridades encargadas de supervisar los sistemas de voto en todo el país han emitido mensajes muy claros en ese sentido: no prosperaron las demandas ante la justicia exigiendo la invalidación de votaciones o la paralización del escrutinio. Este ya ha terminado con un resultado claro:
 Biden 306 vs Trump 232

Trump se encuentra en una posición insostenible. Tiene por supuesto derecho a recurrir a los tribunales, pero su obstruccionismo sin ninguna base argumental es inaceptable.