Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 13 de noviembre de 2020

¡Animo Arrimadas! Ladran luego cabalgas.

Creo que has mostrado suficientes ganas
de sobrevivir políticamente. Bien.
 Les tienes a todos los del chiste que se suben por las paredes.
No te cortes y pasa del "pacto de Colón".
Ocupa tu espacio al margen de todos ellos.
Muéstrate capaz de pactar con fuerzas distintas a la tuya,
de izquierdas y nacionalistas.
Lo de amenazar con eso de "o ellos o yo" no te lo recomiendo.