DON JUAN ¿No es verdad, Ángel de amor, que en esta apartada orilla no hay que llevar mascarilla y se respira mejor? Es verdad -y no te miento- que arriesgándome salí desde muy lejos de aquí burlando el confinamiento. He venido de muy lejos -aunque el lugar me lo callo- a lomos de mi caballo para tirarte los tejos. He amarrado mi corcel, está todo ventilado; ya las manos me he lavado y me he puesto el hidrogel. Ea, pues, bella señora, concededme vuestro amor. Os lo pido por favor ¡desde hace casi una hora! | DOÑA INÉS - ¡Callad, por Dios, caballero, porque es público y notorio que aunque vos seais el Tenorio la salud es lo primero! Con todo lo que se ha dicho yo prefiero no arriesgar. No me quiero contagiar, que a mí me da miedo el “bicho”. Contenéos, por caridad, comportaos con elegancia y mantened la distancia: es por la seguridad que este año no habrá romance, se rompe la tradición. Ya habrá mejor ocasión con la vacuna al alcance Marchad, pues, por la vereda y no vayais muy despacio. Estad en vuestro palacio antes del toque de queda. |
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
jueves, 5 de noviembre de 2020
Don Juan, Doña Inés ... y el coronavirus.
En torno al 1 de Noviembre siempre vuelven D. Juan y Doña Inés. Este año, como no podría ser de otra manera, su conversación gira en torno al maldito virus :
Malos tiempos corren hoy
para encuentros y reuniones.
¡Huyamos de los follones!
Y ya, con esto, me voy.
Ya me despido, señores.
Agradezco su atención
y deseo de corazón
