Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 29 de noviembre de 2020

Lo que está desapareciendo en este país es
la vergüenza de muchos líderes católicos,
con o sin sotana, políticos o empresarios de la enseñanza, a los que mentir les importa un higo.

Escúchalo antes de rechazar la nueva ley de educación.
La Ley #Celaá no se lleva por delante lo que te han contado. Seguirá existiendo el #castellano (por supuesto, en los mismos términos), la clase de Religión, colegios concertados y #educación especial.

En cambio, lo que parece que está desapareciendo es la vergüenza de líderes católicos, políticos o empresarios de la enseñanza, a los que mentir les importa cada vez menos y no permiten que la verdad les robe un buen slogan..