Hay personas que tropiezan dos y tres veces por una misma piedra.
Luego los hay que a la tercera dan un paso más, para evadirla.
Otra minoridad termina a la primera quitando la piedra para que no tropiece nadie que venga detrás.
Pero si vas a Madrid, verás a muchos "cojos/as" con muletas diciendo que las piedras son libres de estar donde están.

domingo, 11 de julio de 2021

El catolicismo de sotana, con menos curas, menos bodas, menos alumnado de religión y más juicios por pederastia, es lo más parecido a militar en algunos partidos políticos

El arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha vuelto a enfundarse su sotana, igual que si de zapatos con plataforma y lentejuelas de una drag queen de la Iglesia se tratara, y se ha marcado un nuevo espectáculo. El prelado sale a escena como en un musical y con el mismo descaro que Kika Lorace con su Chueca es genial o Nacha la Macha con su Soy una feria, Martínez se marca su Ofensa a la razón. Y su público grita enfervorecido, en una cóctel de histeria y extremismo con filigranas de hipocresía, como en cada borrachera católica que se regalan.

A estas alturas de la película, no puede sorprendernos que Martínez tache de "criminales" a la ley de la eutanasia y la ley trans. Es parte del espectáculo del arzobispo para mantener viva la llama católica, cada vez más apagada con menos curas, menos bodas y menos alumnado de religión por los escándalos de dispendios, pederastia y otra suerte de pecados contra los que, curiosamente, nunca se pronuncia este sacerdote con uno de sus 'musicales'.

Hoy en día, defender a la Iglesia católica es lo más parecido a militar en algunos partidos políticos: da igual cuanto se diga y cómo se diga, sencillamente, se defiende a ciegas por encima de cualquier otra consideración. Si hay desafección política, el catolicismo tiene cada vez menos fieles... considerando fiel, en realidad, a cantidades ingentes de infieles que no hay día que no incumplan las leyes más sagradas de esta religión.