sábado, 26 de diciembre de 2020

¿Mensaje real? Ni Dios, ni Patria, ni Rey


Lo tomo prestado del Oriamendi, el himno de los carlistas,
“Por Dios, por la patria y el Rey”,
tres conceptos que compendian todo cuanto aborrezco.

Porque creo que detrás de la mayoría de las guerras, injusticia colectiva y represión ocurridas a lo largo de la Historia se hallan :
- los que se erigen en administradores exclusivos de los intereses y deseos de los dioses en la Tierra,
- aliados con esos patriotas que pintan fronteras a su antojo para mejor explotar a quienes quedaron atrapados dentro de ellas,
- a menudo capitaneados por reyes que se creen dueños de las vidas y haciendas de unos súbditos que jamás elegirían a un Borbón, por poner un ejemplo extremo, aunque tuviesen las neuronas encharcadas en Beefeater.

F-VI y el elefante. No ha tenido lo que hay que tener.
Nos ha demostrado que sigue la línea de su padre,
al menos en los discursos.

¿Quién dijo que no se puede ignorar a un elefante en una habitación como metáfora de que hay asuntos espinosos que conviene afrontar aunque uno no se atreva y finja que no existen?
Se puede. Lo ha hecho Felipe VI.

El rey sabe que el problema de la monarquía española no se llama Pablo Iglesias, sino Juan Carlos I.
Es consciente de que no ha habido mayor campaña de desprestigio contra la institución que el comportamiento obsceno y deshonesto de su padre, del que aprendió además muy pronto su cuñado, hoy en la cárcel.
Sabe también que nadie nunca hizo más daño a su reinado que el emérito.
Y sabe además que, por mucho tiempo que pase, los españoles no olvidarán que quien le antecedió en el trono arrastró por el fango el nombre de España, el de la corona y el suyo propio durante al menos las dos últimas décadas.

Y aún así no ha tenido lo que hay que tener.
Nos ha demostrado que sigue la misma línea de su padre,
al menos en los discursos.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Hay tres Españas, no dos:
la izquierda, la derecha y la España periférica.
Y el rey se apoya solo en una de ellas.

Ese es hoy el principal problema que padece la monarquía en España, y cuyo origen está en las trapacerías del rey emérito. Son actos de los que, por ahora, no se puede responsabilizar a Felipe VI –aunque sea difícil de creer, como con Cristina de Borbón, que el rey no se enterara de lo que pasaba en su propia familia–. Pero lo que sí es responsabilidad directa del actual jefe del Estado es su falta de actuación para frenar la asimilación de su figura por parte de la derecha.

Lo que calla el rey, ante quienes hablan en su nombre o le usan como ariete contra el Gobierno.
¿Qué más hace falta que ocurra para que el rey deje claro a esos militares que no usen su nombre, ni le escriban más cartas? Con cada silencio, con cada discurso fallido, Felipe VI se está convirtiendo en el rey de la derecha, y no el de todos los españoles.

Son tres líneas bastante claras.
A menos edad, menor apoyo a la monarquía.
A más izquierda, más República.
Y si vives en Euskadi o en Catalunya, las posibilidades de que apoyes al actual jefe del Estado son las más bajas de la historia democrática. 

Si Felipe VI quiere reinar muchos años, necesita congraciarse con las dos Españas que le están dando la espalda: la izquierda y la periférica. Es algo que sí logró su padre, al menos mientras los españoles no supieron de sus escándalos.

¿Nadie en el Palacio de la Zarzuela le va a decir al rey que está desnudo?

eldiario.es/escolar


Se esperaba un discurso histórico.
Y lo histórico será, otra vez, la falta de disculpas, ...

..., de explicaciones ante los españoles.
Ni las ofrece el rey padre –que solo se comunica con el pueblo al que reinó a través de notas de prensa de su abogado– ni las ha ofrecido el rey hijo, que en este discurso ha optado por ignorar el problema, a ver si así desaparecía.

Solo ha dejado una pequeña referencia tangencial en una frase que resulta insuficiente, incluso en comparación con lo poco que su padre dijo cuando estalló el caso Urdangarín. Al menos en aquel momento, Juan Carlos de Borbón admitía que se trataba de una ilegalidad.

 De lo que hablamos en este año terrible para la monarquía no es de falta de "ejemplaridad". Esa estación está ya muy superada y con evidente suspenso.
De lo que hablamos es de blanqueo, de delito fiscal, de tarjetas opacas, de decenas de millones de euros escondidos en paraísos fiscales y de maletines llenos de billetes pagados –no se sabe a cambio de qué– por dictaduras de todo pelaje.

Felipe VI perdió ayer otra oportunidad: la de pedir disculpas y ofrecer explicaciones, ya que su padre y predecesor en el cargo no lo hace. Y el rey ya acumula varios errores similares; sorprende que nadie en su entorno más cercano se los señale.
eldiario.es/escolar

jueves, 24 de diciembre de 2020

Navidad 2020/21.
Empieza a ser público: El rey está desnudo.

 «Esto ahora no toca» es lo que siempre han respondido las élites (políticas, judiciales, mediáticas, económicas) a muchas propuestas de cambio, incluido el debate sobre la jefatura del Estado.

Cuando hablamos de discutir la jefatura del Estado saltan todas las élites a decir «Esto ahora no toca» porque estamos hablando de tocar privilegios de una casta que acumula riquezas obscenas y privilegios desde la dictadura. La Casa Real y sus amistades son pocos, pero muy ricos y ocupando posiciones de poder estratégicas.
Hoy plantear un debate sobre la elección de la jefatura del Estado no tiene que ver con visiones nostálgicas de repúblicas pasadas. Se trata de una cuestión de decencia democrática, de fortalecer el prestigio de nuestras instituciones con prácticas mínimas de transparencia y ejemplaridad. 
Se trata de acabar con rémoras feudales, privilegios e impunidades, para entrar de lleno en un siglo XXI donde la democracia no tenga excepciones ni zonas oscuras. Del «Esto ahora no toca» al «Sí se puede».
Navidad 2020/21. Empieza a ser público: El rey está desnudo.

Primicia: El inicio del discurso del rey ...
... y sus consecuencias en la prensa

( Para los que viven en su burbuja)
A ver si les estalla de una vez ... y aterrizan. 


miércoles, 23 de diciembre de 2020

20 años con el órgano de Euskalduna.
A ver si se renuevan sus conciertos periódicos.



Tras dos décadas haciendo vibrar al público desde el lateral la atención se concentra en la joya de Euskalduna: su órgano. 
Más de 30 toneladas albergan un aparato singular y de calidad, capaz de interpretar los repertorios más clásicos como órgano mécanico de tribuna y sobresalir en los programas sinfónicos gracias a los recursos tecnológicos y la tracción eléctrica. 
Con 71 registros en sus tripas, el instrumento más monumental hace sonar sus 5.390 tubos de matrícula Karl Schuke en la víspera de Nochebuena.
Excelente.
Lástima que se haya encontrado tan infrautilizado durante todo este tiempo.

"Lo que puedo contar", de Fede Merino.

 

Nada es tan lacerante, para un periodista, como la indiferencia ante las injusticias cotidianas, diríase que eternas, cuya crónica se esfuerza en transmitir. Y ese es, precisamente, uno de los más graves pecados de este nuestro «primer mundo».

Fede Merino ha viajado como periodista por las diversas cartografías de esa injusticia, de manera especial en América.

Ha cosechado allí historias y vivencias que nos hablan con crudeza y sin disimulos de realidades que nuestra acolchada conciencia europea prefiere ignorar o, a lo sumo, anotar en la columna de lo reprobable, sin que ello dé lugar a otros ni mejores gestos.

A lo largo de estas páginas, el periodista nos conduce con pulso firme y amistoso por pequeñas historias que van y vienen de América a Euskadi y del pasado al presente. Desfilan por ellas personajes del más variado pelaje, observados siempre con la aguda mirada de quien está acostumbrado a percibir la verdad tras los celofanes con que los seres humanos camuflamos nuestras mejores y peores pulsiones.

Pero, tratándose de Fede Merino, no podía faltar en este relato la crónica del emblemático «bacalao» del Athletic, el irrintzi rojiblanco creado por él para cantar los goles del Athletic en las transmisiones radiofónicas.

Porque todo es vida, y vida es lo que destilan estas apasionadas páginas.

martes, 22 de diciembre de 2020

El escándalo de Raphael y las autoridades públicas.

Dicen que, sin duda alguna, él es aquel que ayer tuvo su gran noche. Y aunque no sabe nadie la dificultad que ha conllevado el poner en pie esa celebración, todos sabían que ese concierto se convertiría en un gran escándalo.

Lo podemos tomar a chiste, pero no es admisible que mientras se está discutiendo el posible número de comensales en Navidad en las casas de la ciudadanía normal y corriente, y que muchas administraciones evitan todo tipo de eventos para dificultar los contagios, en el Madrid de Ayuso y del PP renegado se celebren encuentros de 5.000 personas.

Amanecer desde el coche en Gatika

 


lunes, 21 de diciembre de 2020

Desde un estado musulman,
obviamente no democrático,
nos llega esta sugerencia para la Hacienda española.
Quién será el inspirador?

 


Francia, laicidad, terrorismo y libertad.

El abogado del caso "Charlie Hebdo" lo tiene muy claro y estoy de acuerdo con él. 
Si decimos las cosas sin rodeos, usando palabras justas, al hablar de islamismo, distinguirlo siempre del islam.

Y hay que recordar que las principales víctimas del islamismo son los musulmanes. Hace unos días, 300 escolares fueron secuestrados por Boko Haram en Nigeria. ¿Qué se les reprocha? No hicieron caricaturas. Simplemente iban a la escuela pública. ¡Y es un sacrilegio para ellos! 

Hay que dejar de buscar excusas para el islamismo. No se transige con el fascismo, y el islamismo lo es. Se trata de un totalitarismo más.
Es una doctrina política que quiere regular todos los aspectos de la polis. Como las otras religiones que conocemos. El catolicismo lo hizo en la Edad Media, mientras pudo, y ahora mantiene un Estado, el Vaticano, como ejemplo de Estado católico. Los islamistas buscan los suyos en los que todo gire en torno a la religión.

Tenemos en Francia el modelo de estado laico. Recordemos que Francia fue el primer país del mundo en el que se suprimió el delito de blasfemia, en 1791, y el primer país del mundo en el que la libertad de expresión se declaró como un derecho fundamental, en 1789.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Canto del Olentzero ... políticamente correcto.

 


Paseo entre Sope y Getxo por la costa.

 
Nueva rotonda junto a Fangaloka para alivio de los autobuseros.

Escombros arrojados en pleno parque.
¿Tan dificil es controlar a estos desaprensivos y cascarles una multa
de la que se acuerden cada día el resto de su vida?


Bajada en busca de la ola.

Un ejemplo de vida retorcida que, con el tiempo, se convierte en belleza natural.



Los villancicos ... ... actualizados ... ... ¡mejor!

Aunque ahora lo tengamos estrictamente circunscrito a la Navidad, lo cierto es que el villancico nació como forma musical netamente popular, unida a las representaciones teatrales paralitúrgicas medievales. 

Y es entre finales del S.XV y principios del S.XVI, cuando en España el villancico comenzará a formar parte de la liturgia cristiana, al ser introducido en sustitución de los responsorios en latín en los maitines de Navidad. 

Otra apropiación indebida más de la Iglesia del acerbo popular laíco y festivo. Fue en 
el sínodo Oriolano (1600), cuando se quiso prohibir “las cantinelas vulgares y ridículas, escritas en lengua etiópica y bárbara”, pero no pudieron impedir que la popularidad del villancico en todo tipo de festejos fuera cada vez mayor y algunos con letras ridículas de solemnidad. Por ejemplo:
"Pero mira cómo beben los peces en el rio"
Semejante idiotez no se cómo se puede justificar.

Así que cambiandole la letra y actualizandola a nuestros días queda algo mucho más acorde con los tiempos y con nuestra realidad.