Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España, me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización. El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.
lunes, 7 de diciembre de 2020
Igual, puede probar su Majestad ... y cambiar de táctica. ¿Qué tal manifestar públicamente su condena?