El Gobierno decidirá próximamente sobre el indulto de los políticos catalanes condenados por su actuación durante el procés.
Obligado por ley a tomar una decisión, el Gobierno ha sido objeto ya de críticas y descalificaciones de alto voltaje que intentan amedrentarlo preventivamente.
Somos muchos los que esperamos una decisión favorable al indulto y reconocemos la valentía de una decisión difícil que provocará costes inmediatos al Gobierno de PSOE-UP. Pero desde una perspectiva de horizonte más dilatado, surgen razones de mucho peso para apoyarlo.
Y además, son razones compartidas en Cataluña por una amplia mayoría de su ciudadanía y que podrá serlo también por quienes en otras partes de España queremos dar una salida eficaz y estable a la grave crisis territorial que nuestro sistema político padece desde hace tiempo y no queremos explotarla en beneficio de intereses de partido o de grupo.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
