Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 13 de enero de 2024

Incluso el actual Jefe del Estado español
defiende la creación de un Estado palestino
como vía para parar la violencia en Gaza.

Sin comentarios. Sobran las palabras: 
Y así muchas oportunidades más de haber estado calladitos/as.