Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 25 de septiembre de 2007

Chapeau por Merkel

A diferencia de otros lideres políticos europeos, alguno de ellos muy cercano a nosotros, y haciendo caso omiso de las amenazas chinas, la canciller alemana ha recibido al lider tibetano. Es cierto que el resto de la Unión ha apoyado este gesto, pero no es menos cierto que se echa en falta, en general, una actitud más firme en esta linea por parte de Europa en su defensa internacional de los DD. HH.