«Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste.
Así que suelta amarras. Aléjate del puerto seguro. Aprovecha los vientos favorables para desplegar tus velas.
Explora. Sueña. Descubre» - H. Jackson Brown

sábado, 15 de septiembre de 2007

Que entre, la meta quien la meta.

Hoy tiene que entrar el balón. Lo que no sea quedarse con los tres puntos en casa sonará a excusas inasumibles. Llegó la hora del gol.

Ahora bien, no me importa quién sea quien dé el último impulso a la pelota para que entre en la red. Si es el mejor delantero centro del equipo, estupendo, y si es el más patosillo que usando el gluteo casi sin saberlo y porque pasaba por allí hace que todo San Mamés se levante y grite gol al unisono, también.

Y es que, en este, como en otros equipos y proyectos en la vida, lo importante es que la pelota entre, no quién del equipo la introduce, si se funciona realmente como tal, como equipo.

Valga la simbología para casi todos los campos de la vida. Se entiende ¿no?