Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

jueves, 31 de julio de 2008

¡ Aquí nadie está obligado ! ¿...?

Pues menos mal, solo faltaba. Siempre he pensado que el militar en una organización o el mero hecho de estar afiliado a ella, nunca me ha quitado ni un poquito de libertad para seguir siendo yo mismo.

Evidentemente también hay que decir que, quizás por ello, a veces ciertas estructuras chirrían, pero eso hay que entenderlo como parte de "la movida" y de la grandeza de las entidades democráticas.

Y los que nunca me han terminado de caer bien son los que te "invitan" a marcharte de un sitio, incluso de maneras poco ortodoxas, con el fin de dejarles el "territorio libre" a los que te hacen semejante propuesta para que ellos "acampen a sus anchas".

¡Que feo!