Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

jueves, 17 de julio de 2008

Ecos del G-8


25 chefs, ocho platos, 19 variedades y 105 millones de personas que pueden caer bajo el umbral de la pobreza por culpa de la crisis de los alimentos. Un mal día para montar la gran comilona del G-8.

Nadie parece dispuesto a reconocer su contribución al problema y el dinero comprometido es insuficiente. Las tres agencias de la ONU que sí tienen como prioridad la lucha contra el hambre recordaron la pasada semana que en los últimos 30 años el porcentaje de la ayuda al desarrollo dedicado a la agricultura cayó del 17% al 3%.

Y la culpa siempre es de los otros. Triste, ¿no?

Visto en Guerra eterna