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desde el primer Estado de Alarma originado por la pandemia.
Y si no se renueva ... para que se acabe y volvamos a cierta normalidad.

viernes, 11 de julio de 2008

Internet intramuros. Chicas 10

Una de las presentaciones que más me impactaron en las Jornadas de Edublogs, fue la titulada como este post. Tengo que reconocer que no sabía muy bien a que me iba a enfrentar y desde el principio, su temática me envolvió. Un grupo de mujeres que trabajan un blog y se presentan así:

"Queremos que se nos oiga a las mujeres que estamos o hemos estado en los módulos 9 y 10 del centro penitenciario de Teixeiro , y al tiempo, es una forma de ejercer el derecho a una cierta libertad de expresión desde dentro de la cárcel, y ser un poquito más visibles en la sociedad. Nos gustaría que las nuevas tecnologías sirviesen para abrir puertas y cruzar los muros. Siéntanse como en su propia casa." Chicas10 (El nombre lo han cogido del módulo en el que están). Sacan una revista y consideran que estar pagando privación de libertad no conlleva verse excluidos de los foros de la ciudadanía. Al contrario, las personas presas y las que no lo estamos, necesitamos saber las unas de las otras. La reinserción es una actitud ante la vida y las segundas oportunidades.

La "Plataforma Pro Internet en la carcel" ha publicado este manifiesto que suscribo:

“Estudiantes, escritores, lectores, gentes preocupadas por la cultura y la libertad, por la justicia y por la verdad, reivindicamos un espacio de libertad para los presos. Pedimos que se abra la ventana de Internet a las presas y presos de nuestro país, reduciendo su castigo a la privación física de libertad, pero sin límite para su pensamiento.

Internet es hoy una herramienta imprescindible para el estudio y el conocimiento. Creemos que impedir la libre navegación de los presos es separarlos dramáticamente de la realidad social, es reducir su actividad a la recepción pasiva de la cultura escrita, la televisión y la radio sin capacidad de expresión propia.

Conscientes de la necesidad de un control para determinados presos por otros determinados delitos, asumimos que esta libertad de navegación tiene que tener filtros tanto de entrada de determinados contenidos, por ejemplo pornográficos o violentos, así como de salida. Los filtros de entrada son ya software disponible para todos los ordenadores, pero para establecer filtros de salida habrá que crear mecanismos de control. Pero dejando fuera tanto esa recepción de contenidos como la posible salida de otros de la misma clase, el espacio que ofrece Internet para la rehabilitación y formación de los presos es infinito.

Ni creemos que sea fácil, ni tampoco simple, y hasta puede que no inmediato. Pero pedimos del gobierno y de sus organismos pertinentes, como la Dirección General de Prisiones, una reflexión conjunta para encontrar ese camino de verdadera rehabilitación social de los presos, sin ignorar que la Red representa hoy a una gran parte de la sociedad.”