Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

viernes, 18 de julio de 2008

¡ Ave María pusísima !

¿Les aburre a estos obispos lo que les está contando BXVI?
¿O habrán estado de "gau-pasa" y no están acostumbrados?
¿Son los que hicieron pira al cursillo de
"educación, disimulo y buenos modales"
organizado durante los días previos para evitar,
precisamente, imágenes semejantes?

Quizás parte del problema se arreglaría
si el jefe hiciese más caso a los modos de comunicación
de alguno de sus "peones" y "hermanos franciscanos"