Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 5 de enero de 2018

De gaviotas ... y buitres


Sobre la prisión permanente revisable"
suena razonable pensar que
lo que es permanente no es revisable 
y lo que se revisa no es permanente
que no endurece las penas 
y solamente aporta “populismo punitivo“.

No tiene una duración mayor 
porque obliga a la propia ley a revisarla.

En definitiva,
una idea propia de un buitre disfrazado de gaviota
o de una gaviota que quiere ser buitre.