Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 13 de enero de 2019

En el Arriaga, Todas las noches de un día, de Alberto Conejero


Rodeado de urbanizaciones, en algún lugar cerca de nosotros, sobrevive un viejo jardín con su invernadero. Pero ha pasado mucho tiempo desde que los vecinos vieron por última vez a Silvia, la dueña de la casa. Allí sólo queda Samuel, el jardinero, afanado en preservar ese rincón olvidado.
Todas las noches de un día comienza cuando la policía acude a la casa para intentar descubrir el paradero de Silvia. Empieza entonces un combate entre la vida y los recuerdos, entre el amor y sus fantasmas.
Nos adentramos en un ejercicio dramático de alta densidad poética, muy bien trabajado por los dos actores. Lástima que la historia, en mi opinión, quede incompleta.