Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 5 de enero de 2019

Panda de fariseos. Idoia tiene razón.

Por si alguien no les reconocen,
son concejales peperos donostiarras brindando
con su alcalde del abertzalismo radical vasco (EHBildu)
A la líder socialista le han acusado estos días, tanto desde el PP como desde Ciudadanos, así como incluso desde las filas del propio PSOE, de «blanquear» el pasado terrorista de Otegi y de humillar a las víctimas por participar en una iniciativa de ese tipo con un político que no ha condenado a ETA. Y no le falta a Idoia un ápice de razón.

Les llama fariseos y populistas, en concreto a Javier Maroto y al expresidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por mantener esa actitud cuando deberían de recordar que en las propias filas peperas fotos similares se han producido, afortunadamente, hace años y nadie las criticó.

Aquí nadie debe de olvidar nada, pero como decía el propio Maroto a sus compañeros hace años, cuando defendían desde sus responsabilidades institucionales en Euskadi el acuerdo y hablaban de nuevo tiempo, y pedían a sus compañeros del resto de España que supieran entender esos pactos, que supieran entender la diferencia entre "que te maten y no te maten ni te persigan" porque han aceptando el juego democrático. Pues eso.