Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 12 de enero de 2019

Sus lemas y su falta de empatía impiden la asistencia de los demás

Basta con un recorrido por los portales y redes sociales de las organizaciones que llaman a sumarse a la misma, para encontrarme, de nuevo, con viejas consignas y eufemismos. 

JESÚS PRIETO MENDAZA . 12 ene. 2019  El Correo

Una vez más se refieren a crueles asesinos como presos políticos y represaliados; como activistas del Movimiento Vasco o militantes por la Liberación nacional; como patriotas que optaron por una vía, quizás dolorosa, pero respetable; como vascos que sufren injustamente en las cárceles de exterminio de España y Francia; como torturados a manos de crueles funcionarios que aplican una política de venganza; como héroes a los que debemos recibir al ser excarcelados por dar los mejores años de su vida por nuestra causa; como ciudadanos nobles cuyo único delito fue amar profundamente a Euskal Herria. Ni un mensaje de arrepentimiento, ni una señal de rechazo por la crueldad ejercida, ni un reproche al universo ideológico que les empujó al asesinato y a la cárcel, ni un mínimo balbuceo que pueda llevar a sus víctimas a otorgar el preciado don del perdón y sí, curiosa paradoja, desprecio hacia el Gobierno español por los acercamientos emprendidos o las modificaciones con respecto a la libertad para presos enfermos de gravedad. 

Qué terrible decepción, constatar cómo tras un renovado envoltorio, uno se encuentra con las viejas medias verdades de siempre.