Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 17 de enero de 2019

La renovación del PSOE-A, imprescindible.

Si las urnas han salvado a Bonilla (-300.000 votos) e incluso le han convertido en el primer barón del PP, al gobernar la comunidad más poblada de España, esas mismas urnas han dejado a la expresidenta socialista andaluza Susana Díaz (-400.000 votos) a los pies de los caballos.
Pedro Sánchez firmaría gustoso el finiquito de la carrera política de su compañera, impulsora junto a Felipe González de la pinza que le forzó en su día a dimitir como líder del PSOE. Que lo intente dependerá de que resista en La Moncloa y al frente del PSOE.
Por mucho que Susana Díaz quiera seguir, sería extraño que el PSOE-A no se renueve tras el duro revés.