Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 16 de julio de 2020

Es una pena constatar que determinadas medidas sanitarias se tomen en función de las políticas.

La semana pasada un amigo quería apostarnos que a lo largo de esta semana en Euskadi se decretaría la "mascarilla obligatoria". Nadie le entró a trapo por la sencilla razón de que todos entendíamos que si no se había aprobado la medida "ya" era simple y llanamente por las elecciones del fin de semana y que, una vez celebradas, la decisión se tomaría sin mucho tardar. Así ha sido.

Es una pena constatar que determinadas medidas sanitarias se tomen en función de las políticas.