Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 5 de julio de 2020
Oruña
Esta señal me ha acompañado permanentemente en ambos recorridos.
En la ida, desde Roncesvalles a Finisterre por el Camino Francés.
A la vuelta, por el Camino de la Costa, desde Galicia hasta Euskadi.