Hoy ha amenazado con venir a Bilbao el impresentable Vito.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX

sábado, 31 de octubre de 2020

Francia es un Estado laico. Espero que así siga muchos años. Y que nosotros sigamos su camino.

La laicidad es un resultado de la separación entre el Estado y las religiones. El Estado es neutro desde un punto de vista religioso y se prohíbe cualquier injerencia en la vida de las distintas religiones presentes en Francia. 

De forma recíproca, la pertenencia a alguna religión de los funcionarios o de los usuarios no puede interferir en el funcionamiento de los servicios públicos. 

Con todo, la laicidad no supone negar las religiones. No se trata de una opción espiritual específica sino de la condición para que existan todas las opciones. 

Por lo tanto, es un principio relacionado con la libertad. También permite el respeto de las elecciones personales más íntimas en una sociedad abierta.

A mí, personalmente, me dan mucha envidia cuando les veo defender orgullosos su laicismo.