Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 25 de octubre de 2020
Esperábamos ver al equipo confirmar la racha + , pero ...
No ha sido posible. Otra derrota más. Juego lamentable. La gestión del entrenador, tardía y casi inexistente. Vamos mal. Muy mal. Otro lamentable error.