Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 30 de octubre de 2020

Vuelve la violencia a las calles bajo una nueva excusa : Libertad !!


Encapuchados, reclamando "libertad", quemando contenedores, lanzando piedras a la Ertzaintza, rechazando decisiones gubernamentales tomadas bajo la más estricta legalidad democrática. ¿Os suena?

Vuelve la violencia a nuestras calles. Con nuevas y viejas reivindicaciones. Ojito con cómo reaccionamos ante estos grupos incultos, frustrados y fascistoides. Si se les da canchita o se actúa con benevolencia se crecen como la mala hierba con abono de primera.

Difícil de entender que estos antirrevolucionarios de pacotilla pillen desinformados a nuestras fuerzas de orden. Y que tras una movida como la de ayer haya tan  pocos detenidos. 

Algunos les llaman "negacionistas". No nos equivoquemos. Envueltos en una incultura orgullosa, frustrados por un futuro desesperante, alimentados por un fascismo ilusionante, invitarles a volver al valle de la Democracia no suele tener resultados a corto plazo. Y mientras tanto, con esa chusma envalentonada no se puede ser condescendientes, comprensivos ni dialogantes.