Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

jueves, 29 de abril de 2021

Los fascistas modernos del s.XXI

 Las estrategias de la extrema derecha siempre son, al final, violentas. La violencia no es un aditivo, sino una esencia, porque el fascismo se alimenta, se justifica, a través del ejercicio de la fuerza. Puede haber momentos –como pasa en Francia con la 'normalización' de Marine Le Pen– en los que la táctica consista en seducir con argumentos populistas que atrapen las conciencias de colectivos quejosos con el poder o desengañados. 

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Es una forma más sutil, una estratagema circunstancial, que abandona los símbolos más burdos, los más explícitos, para abanderar reivindicaciones que tienen que ver
 con la inmigración, la situación de los agricultores o el negacionismo de la pandemia. Tanto da. Todo acaba siempre con la violencia. Y todo acaba siempre con los nombres auténticos, no con los disfraces más o menos aceptables.