Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 10 de julio de 2013

Solo es un sueño ingenuo, pero ...


 Resulta que él también, tan hipócrita y deshonesto,
cobraba SOBREsueldos del PP siendo ministro,
lo cual es un delito. 
Mi sueño es verlo entre rejas en Alcalá Meco
u otra prisión con militantes de ETA. 
Pero solo es un sueño ingenuo.