Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
lunes, 15 de julio de 2013
Vayase Sr. Rajoy
Que se vaya, pero aun así no significa que sea honorable, su nombre quedara grabado en la historia de España como el ¡¡¡mentiroso!!!