Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 3 de julio de 2013

Desmonte del arco de San Mamés

El viejo arco ya es parte de la historia del skyline bilbaíno.
Yo creía que debería de haber seguido siendolo
pero altas instancias pensaron otra cosa.

¡Larga vida al viejo arco!

Deia Noticias de Bizkaia