Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 19 de octubre de 2025
¿A esto le llaman guerra?
Bombas que cuestan 100.000 dólares,
lanzadas desde un avión que cuesta 100 millones
y vuela a 40.000 dólares la hora,
para matar/asesinar a gente (genocidio)
que vive con menos de un dólar al día.