Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
miércoles, 8 de octubre de 2025
Gaza e Israel, o los planes de Benjamín, y eso de que "se cree el ladrón ..."
Buena imagen para entender la "tregua" que se avecina ...
... y ese "pobre" Alberto que recuerda aquello de que "el ladrón se cree ... "