
Debería ser una hermosa fecha para anunciarnos su jubilación. Una hermosa oportunidad que creo, lamentablemente para muchos de "sus" súbditos, va a dejar pasar. Pero aunque vivamos en un estado con presidente, no solo innelegible, sino que tiene que cobrar un pastón para alimentar a todo su corralito, el opinar sobre el mismo, se presupone que es libre y no sancionable. Algo que es de agradecer.
¡Viva la república, aquí, en Madrid y en Tanganika!