Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 10 de enero de 2008

Los abertzales no aplauden el crimen

El martes, en la edición digital de El País, el editorial titulado “Etarra en el hospital” decía, nada mas y nada menos, refiriendose al presunto terrorista detenido, que “los abertzales hubieran aplaudido su crimen”.

Rafa Larreina comenta en su blog, y comparto completamente su opinión en este caso, que la inmensa mayoría de los abertzales hemos condenado siempre los crímenes de ETA y los de cualquier organización terrorista, y también los del terrorismo de estado.

Coincidimos totalmente con el mensaje de fondo del editorial en el sentido de que la existencia de malos tratos y torturas, y también su encubrimiento, es inadmisible para los demócratas, así como que es un error que sólo da aire a los terroristas.

En la misma línea consideramos un grave error atribuir la absoluta representación de los “abertzales” a quienes con su desprecio a los derechos humanos están destrozando Euskal Herria y por tanto difícilmente pueden ser considerados como “patriotas vascos”.