Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
sábado, 26 de enero de 2008
Porque copiar no es robar ...
... apoyemos a los artistas, no a las multinacionales. Compartir es justo. Campaña promovida por:
The Greens / European Free Alliance in the European Parliament